Crónicas Humanas
El Manifiesto de Cartagena: el diagnóstico de Bolívar tras la caída de la Primera República
El Manifiesto de Cartagena, escrito en 1812 por Simón Bolívar tras la caída de la Primera República venezolana, constituye un documento clave donde el Libertador analiza con dureza las causas del fracaso republicano, desde el modelo federal hasta la debilidad militar y política del nuevo Estado.
Contexto de un documento fundacional del pensamiento bolivariano
Especial. – Por: Rafael Simón Jiménez. – Redactado por el entonces derrotado y desterrado coronel Simón Bolívar el 15 de diciembre de 1812, en la ciudad de Cartagena de Indias, el Manifiesto de Cartagena se constituye en el primero de los trascendentales documentos que, en su larga carrera política y militar, correspondería escribir al futuro Libertador.
El texto revela su estado de ánimo, pues se produce luego de la caída de la denominada Primera República, que se inicia con el movimiento del 19 de abril de 1810 y concluye con la capitulación firmada por el generalísimo Francisco de Miranda ante los ejércitos españoles en julio de 1812.
Derrota, destierro y decisiones polémicas
Antes de lograr salir de Venezuela mediante salvoconducto expedido por las autoridades españolas, cuyo mando supremo ejerce Domingo Monteverde, el joven coronel Bolívar ha protagonizado dos de las más polémicas actuaciones de su vida pública, cuyas consecuencias lo perseguirán por el resto de su existencia.
Ha fracasado militarmente al permitir que el castillo de Puerto Cabello, importante fortaleza donde se encontraba buena parte del parque de la República, además de su valor estratégico, caiga en manos de los realistas, generando en el comandante supremo de los ejércitos libertadores la expresión: “Venezuela está herida en el corazón”, dada la importancia de esa plaza.
En segundo lugar, en una de sus posiciones más controversiales, ha encabezado a un grupo de patriotas que, en desacuerdo con las actuaciones del general Miranda —las cuales concluyeron con la capitulación—, lo detienen en La Guaira y lo entregan a las autoridades españolas, lo que significará el inicio de su vía crucis final.
Autodefinición y tono del Manifiesto
En el Manifiesto de Cartagena, el entonces bisoño militar comienza definiéndose:
“…Yo soy, granadino, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclama mi patria, ha venido a seguir aquí los estandartes de la independencia que tan gloriosamente tremolan en estos estados…”
De seguidas, y en alto tono crítico, pasa a enumerar las causas a las que atribuye la frustración del movimiento emancipador venezolano, escribiendo:
“…El más consecuente error que cometió Venezuela al presentarse al teatro político fue, sin contradicciones, la fatal adopción que hizo del sistema tolerante, sistema improbado como débil e ineficaz…”
Críticas al modelo político y militar de la Primera República
Revisando los errores que, a su juicio, decretaron el colapso del ensayo republicano, señala la falta de contundencia en la acción militar, la adopción de esquemas liberales y federales inviables en medio de una contienda bélica, la lenidad, la amnistía y el perdón frente a sus adversarios, el papel de la Iglesia, la dilapidación de las rentas públicas y el impacto del terremoto.
En una de sus críticas más célebres expresa:
“…por manera que tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados. Con semejante subversión de principios y de cosas, el orden social se resintió extremadamente conmovido y desde luego corrió el Estado a pasos agigantados a una disolución universal, que bien pronto se vio realizada.”
La crisis financiera del Estado republicano
En lo relativo al manejo de los fondos del Estado, su posición es aún más severa al denunciar:
“…la disipación de las rentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República…”
Añade además su crítica al papel del papel moneda sin respaldo real.
El sistema federal como causa de debilidad
Sobre el sistema federal adoptado, Bolívar expresa:
“…Pero lo que debilitó más al gobierno de Venezuela fue la forma federal que adoptó, siguiendo las máximas exageradas de los derechos del hombre…”
Y concluye con una reflexión contundente:
“…si Caracas, en lugar de una confederación lánguida e insubsistente, hubiera establecido un gobierno sencillo, cual lo requería su situación política y militar, tú existieras ¡oh Venezuela! y gozarías hoy de tu libertad.”
Crítica al clero y a la amnistía política
En cuanto al papel de algunos sacerdotes alineados con la monarquía española, los fustiga:
“…abusaron sacrílegamente de la santidad de su ministerio a favor de los promotores de la guerra civil.”
Sobre la política de perdón y reconciliación, recrimina:
“…a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración…”
Y añade su crítica más dura a lo que considera una debilidad del sistema republicano.
Consecuencias históricas del Manifiesto de Cartagena
El Manifiesto de Cartagena y las polémicas ideas y críticas que Bolívar emite sobre la suerte de la Primera República venezolana serán antecedente de su consagración.
Meses más tarde, tras una exitosa campaña militar en la Nueva Granada, obtiene autorización para continuarla en Venezuela, desarrollando la llamada Campaña Admirable, que se inicia el 14 de mayo de 1813 en Cúcuta y culmina el 6 de agosto de 1813 con su entrada triunfal a Caracas, donde recibe el título de Libertador.
Por: Rafael Simón Jiménez (@rafaelsimonjimenezmelean)
Intelectual, historiador y político venezolano
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