Planeta Hoy
Parques ardientes
Los incendios forestales han dejado profundas heridas en algunos de los parques nacionales más importantes de Venezuela. Más allá de la pérdida de vegetación, las llamas amenazan la biodiversidad, los ecosistemas y la calidad de vida de las comunidades cercanas.
El dolor de escribir sobre la destrucción ambiental
Por: Jaime Largo. – Hay columnas que son muy difíciles de escribir cuando se siente un inmenso dolor en el pecho por su contenido. Sin embargo, es de suma importancia abordar este tema.
Hablamos de los incendios ocurridos en diferentes lugares de nuestro país, esos mismos que han devorado con sus llamas cientos de hectáreas de vegetación, acabando con la vida y el hogar de miles de especies de nuestra flora y fauna, y alterando profundamente el ciclo natural de estos ecosistemas.
El impacto del fuego en el Parque Nacional Henri Pittier
Uno de estos lamentables casos fue un incendio forestal que afectó más de 120 hectáreas en el Parque Nacional Henri Pittier, ubicado en el centro-norte de Venezuela, uno de los principales reservorios de biodiversidad del país.
En este parque habitan aproximadamente 582 especies de aves, lo que representa al menos 43 % de las especies de aves de Venezuela y cerca del 6 % de la avifauna mundial. Además, posee una densidad aproximada de 5,4 especies por cada 10 km², una de las más altas del mundo.
Por esta razón, Henri Pittier está catalogado como una de las áreas más importantes para la conservación de las aves. Sus espacios constituyen muestras representativas de la diversidad natural del país, donde se protegen con carácter intangible uno o más ecosistemas, así como las asociaciones de flora y fauna silvestre y otras características paisajísticas.
El Waraira Repano también bajo amenaza
Igualmente, otro parque nacional de gran importancia se ha visto afectado: el amado y sagrado Cerro Ávila o Waraira Repano.
Su valor fundamental radica en conservar un conjunto de paisajes relevantes y representativos de la zona montañosa de la Cordillera de la Costa, mediante objetivos específicos como la preservación de comunidades bióticas y ecosistemas como los bosques secos, húmedos y muy húmedos, los bosques de galería, el subpáramo, las sabanas y el espinar costero.
Asimismo, este parque protege su biodiversidad y equilibrio ecológico para garantizar la continuidad de los procesos evolutivos, las migraciones animales y el flujo natural de materia y energía entre los ecosistemas presentes.
Conservación y normas para evitar incendios
En este parque también se conservan recursos genéticos de las comunidades naturales, evitando la pérdida de especies de flora y fauna.
Igualmente, se busca mejorar la calidad de vida de los habitantes de las áreas aledañas y de las poblaciones ubicadas en las zonas de uso poblacional autóctono, mediante el flujo de recursos económicos generados por actividades como el ecoturismo y el excursionismo.
Por esta razón, se han establecido medidas estrictas que prohíben el ingreso de objetos que puedan originar incendios de vegetación, tales como cigarrillos, fósforos, yesqueros, velas o sustancias acelerantes. También se restringe el paso hacia diversos puestos de guardaparques y rutas específicas.
Incendios provocados en los Altos Mirandinos
En los Altos Mirandinos, nuestras hermosas montañas también se han visto afectadas por incendios que, en su mayoría, son provocados por la mano del hombre.
Esto ocurre a través de prácticas ilegales como la quema de desechos en supuestas “quemas controladas”, la limpieza de terrenos para actividades agrícolas o la negligencia de personas inescrupulosas que no consideran el daño causado al ambiente.
Como consecuencia, mueren miles de animales y desaparecen bosques y vegetación menor que sirven de hogar a nuestra fauna local.
Está en nuestras manos ser vigilantes ante cualquier situación irregular y alertar de inmediato a las autoridades competentes. Estas actividades ilegales están sancionadas por las ordenanzas municipales y la Ley Penal del Ambiente, específicamente en sus artículos 1, 50 y 59.
Sin embargo, los daños causados suelen ser irreparables y afectan profundamente a la naturaleza y al ser humano, ya que muchas personas también ven comprometida su salud debido a la contaminación generada por los incendios.
Conciencia ambiental para proteger el futuro
«Cada incendio no es solo la pérdida de un árbol; es la destrucción del hogar de nuestra fauna, la contaminación del aire que respiran nuestras niñas y niños y la pérdida de las fuentes de agua que abastecen a nuestras comunidades.
La tala y la quema indiscriminada son las principales causas de estas tragedias ambientales, por lo que debemos crear una verdadera conciencia colectiva».
Jaime Largo. Animalista, amante de la naturaleza, senderista, vicepresidente Fundación Colinas de Carrizal. Correo: jaimel2010@gmail.com @caminandoconjaime2 @jaimelargo2021
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