El asesinato de Carlos Delgado Chalbaud abrió el camino a un gobierno civil subordinado, que permitió a los militares consolidar la dictadura perezjimenista en Venezuela.
Creada como cuerpo de investigación, la Seguridad Nacional terminó convertida en símbolo del terror político durante uno de los períodos más oscuros de la historia venezolana.
El último dictador venezolano, Marcos Pérez Jiménez, enfrentó su destino en enero de 1958, cuando un fallido alzamiento militar marcó el inicio de su fin.
El plebiscito del 15 de diciembre de 1957 en Venezuela selló el destino de Marcos Pérez Jiménez, quien abandonó el país semanas después.