Planeta Hoy
¿Y yo por qué? Tomar conciencia como punto de partida
El deterioro de los ecosistemas venezolanos no es un problema aislado ni exclusivo de las autoridades. Desde Morrocoy hasta nuestras playas más visitadas, la corresponsabilidad ciudadana es clave para garantizar un desarrollo verdaderamente sustentable y sostenible.
*Por: Jaime Largo. – Antes de seguir mostrando lo maravillosa que es Venezuela —y, más aún, trabajando para que siga siéndolo— debemos comprender que “sustentable” y “sostenible” no son exactamente lo mismo. Ambos conceptos se complementan, pero implican responsabilidades distintas.
Por ello, es necesario tomar conciencia del lugar en el que estamos parados como país y como ciudadanos.
Un país en alerta ambiental
Nuestra reflexión de hoy no se centra en una región específica, sino en el país entero y en los hechos que hoy son tendencia en redes sociales: el deterioro de nuestros ecosistemas.
Aunque conocemos las situaciones que se han presentado en distintas zonas del territorio debido a actividades que atentan contra el ambiente, su flora y su fauna, solemos actuar por reacción. Respondemos solo cuando el problema se hace visible, sin asumir que el cuidado ambiental debe formar parte permanente de nuestra vida cotidiana.
El caso Morrocoy y la corresponsabilidad
Un ejemplo reciente es el lamentable hecho ocurrido en el Parque Nacional Morrocoy, un paraíso natural afectado por la acción humana.
No solo las instituciones encargadas de su resguardo deben asumir responsabilidades; quienes visitamos y disfrutamos estos espacios durante nuestro tiempo de ocio también hemos sido, de alguna manera, partícipes de su deterioro.
¿Qué es un ecosistema y por qué importa?
Nuestro planeta está conformado por diversos entornos naturales que albergan una gran variedad de seres vivos. A estos espacios los llamamos ecosistemas, y constituyen el soporte de la vida humana.
Cuidarlos y protegerlos es tarea de todos. De ello depende que puedan mantenerse en el tiempo sin agotar sus recursos.
La Organización de las Naciones Unidas define un ecosistema como el conjunto de componentes vivos (animales, plantas y microorganismos) y no vivos (suelo, clima, agua) que interactúan como una unidad funcional en una zona determinada.
Si no los cuidamos, las consecuencias repercutirán directamente sobre nosotros.
Los Juanes y la cultura de la reacción
En el caso de “Los Juanes”, una situación recurrente que se repite cada fin de semana —y se intensifica en temporadas vacacionales— volvió a evidenciar la problemática.
Más allá del uso de espumas químicas o prácticas indebidas que se viralizan en redes sociales, la sobrecarga de visitantes también afecta el equilibrio y la supervivencia de las especies.
Las autoridades deben hacer cumplir las normativas, pero cada ciudadano es responsable de su conducta.🖼️ Pie de fotografí
La ocupación indebida de espacios naturales
Otro problema creciente es la construcción de infraestructuras a orillas de playa. Estas ocupaciones reducen áreas vitales para la reproducción de múltiples especies, alterando sus ciclos naturales de manera irreversible.
Responsabilidad individual y colectiva
Gestionar adecuadamente nuestros desechos, evitar la contaminación y respetar los espacios naturales no es un acto opcional: es una condición básica para la supervivencia de los ecosistemas y, por ende, de la humanidad.
La pregunta sigue vigente: ¿y yo por qué?
Porque cada acción cuenta. Porque el ambiente no es ajeno. Porque también es tu casa.
*Jaime Largo. Animalista, amante de la naturaleza, senderista, vicepresidente Fundación Colinas de Carrizal. Correo: jaimel2010@gmail.com @caminandoconjaime2 @jaimelargo2021
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