Mundo Económico
Venezuela en la nueva era global: Recursos estratégicos, datos y tecnología que abren un ciclo histórico de oportunidades
Un análisis profundo de la investigación presentada por Gabriela Berrospi, fundadora de Latino Wall Street, revela por qué Venezuela se posiciona como un activo estratégico global y cuáles son los tres sectores que podrían concentrar las mayores ganancias en los próximos años: “Venezuela no es un país pobre: es un país inmensamente rico que fue pésimamente gestionado.”
Especial. – Venezuela atraviesa un momento decisivo, mientras el debate público suele concentrarse en la coyuntura política, un análisis más profundo de los datos económicos y geoestratégicos revela un escenario distinto: el inicio de una nueva era de oportunidades. Así lo plantea Gabriela Berrospi, fundadora de Latino Wall Street, durante una extensa clase en vivo en la que desglosa el rol de Venezuela dentro del tablero económico global.
Lejos de una visión fatalista, la experta propone un cambio de enfoque. Los grandes acontecimientos históricos, afirma, no solo generan incertidumbre, también crean ventanas de oportunidad para quienes entienden el contexto y actúan con información. “Nunca hay que pensarse como víctima, hay que preguntarse qué significa esto para la economía y cómo puedo usarlo a mi favor”, sostuvo.
El tablero geopolítico y el nuevo manual de Estados Unidos
El punto de partida del análisis es un documento oficial: la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos 2025, en sus 33 páginas, América Latina y el Caribe aparecen como una prioridad trascendental. El objetivo es claro: asegurar el acceso a recursos estratégicos, rutas comerciales y cadenas de suministro críticas, mientras se limita la influencia de potencias como China y Rusia en el hemisferio occidental.
Este enfoque retoma, en versión moderna, la doctrina Monroe, no se trata de un discurso ideológico, sino de una guía operativa que define decisiones económicas, tecnológicas y militares. En ese contexto, Venezuela emerge como una pieza central. “América Latina volvió al centro del tablero geopolítico mundial, y Venezuela es una pieza clave”, dice.
Venezuela como activo estratégico global
“Los recursos ya están allí; lo que ha faltado es liderazgo, orden y buena gestión”. Desde una lógica financiera, Berrospi plantea una analogía directa: “Si Venezuela fuera una acción en la bolsa, yo la compraría”. Los números respaldan esa afirmación. El país concentra más de 300 mil millones de barriles de petróleo, las mayores reservas del mundo, con una valoración estimada de 17 billones de dólares. Posee 200 billones de pies cúbicos de gas natural, 4 mil millones de toneladas de hierro valoradas en unos 600 mil millones de dólares, más de 8.000 toneladas de oro, las mayores de Latinoamérica, y más de 500 millones de toneladas de carbón.
A esto se suma un dato estratégico poco mencionado: Venezuela cuenta con cerca del 2 % del agua dulce renovable del planeta y con minerales críticos sin explotar, como cobre, níquel, fosfatos y tierras raras. Hoy, la producción petrolera representa apenas 30 % de lo que fue hace quince años. Una recuperación plena podría incorporar hasta tres millones de barriles diarios adicionales al mercado global, con impacto directo en precios, refinerías y cadenas energéticas.
Tierras raras y poder tecnológico
Uno de los ejes más relevantes del análisis es el Arco Minero del Orinoco. En esa vasta región se concentran depósitos de oro, diamantes y tierras raras, insumos esenciales para inteligencia artificial, energías renovables y tecnología avanzada. El valor potencial de estos recursos supera los 200 mil millones de dólares.
El control de las tierras raras ya genera tensiones globales. Estados Unidos ha considerado aranceles de hasta 100 % contra China por este motivo. En un mundo cada vez más dependiente de la inteligencia artificial, quien controle estos minerales tendrá ventaja económica y tecnológica. “Las tierras raras son el nuevo petróleo del siglo XXI”.
Primer sector: criptomonedas y la reserva sombrilla de Bitcoin
El primer sector identificado por Berrospi es el de las criptomonedas. Venezuela figura entre los cinco mayores tenedores de Bitcoin del mundo, con una reserva estimada en 600.000 BTC, valorada en más de 60.000 millones de dólares. Parte de estos activos habría sido acumulada mediante pagos petroleros durante años de sanciones.
En el ranking global, solo el creador de Bitcoin, BlackRock y MicroStrategy superan a Venezuela. El Gobierno de Estados Unidos también figura entre los principales poseedores, principalmente por incautaciones. La posible administración o congelamiento de estos activos podría reducir la oferta global de Bitcoin y generar impactos alcistas en su precio. “Venezuela posee una de las mayores reservas de Bitcoin del mundo, y casi nadie habla de eso”.
Segundo sector: control de datos, software e inteligencia estratégica
El segundo gran sector es menos visible, pero decisivo: el control de datos. La logística energética, los puertos, las sanciones, el transporte marítimo y la seguridad regional dependen de plataformas capaces de integrar información en tiempo real. Aquí aparecen empresas como Palantir, especializada en análisis de datos, inteligencia artificial y toma de decisiones estratégicas.
Sus sistemas permiten coordinar operaciones marítimas, vigilancia, logística y defensa desde un solo tablero. En escenarios complejos como el venezolano, este tipo de software se convierte en infraestructura crítica. En 2025, las acciones de Palantir pasaron de 75 a 167 dólares, con un retorno superior a 120 %. “En el mundo actual, quien controla los datos controla las decisiones”.
Tercer sector: defensa, drones y vigilancia tecnológica
El tercer sector identificado es el de defensa y vigilancia avanzada. El Caribe y las rutas energéticas requieren patrullaje, drones tácticos y sistemas autónomos que reduzcan riesgos humanos. Empresas especializadas en este nicho han registrado crecimientos superiores a 1.000 % desde 2007, impulsadas por contratos gubernamentales y presupuestos de defensa en expansión.
Estos sistemas no solo vigilan puertos y plataformas petroleras, también integran sensores satelitales y redes de comunicación, consolidando un ecosistema tecnológico indispensable para operaciones modernas.
Una oportunidad histórica
Estos son solo algunos de los sectores que hoy se ubican en el epicentro del crecimiento, impulsados por el cambio geopolítico que se está gestando a nivel mundial. El mensaje central del análisis es claro: Venezuela ya posee la riqueza. El verdadero desafío radica en la gestión, el liderazgo y el orden institucional. Con educación financiera, acceso a los mercados y una visión estratégica, esos recursos pueden traducirse en prosperidad sostenible para los venezolanos.
“Todo está en cómo se administra”, insiste Berrospi. En un mundo en transición, comprender esta realidad deja de ser opcional. Para Venezuela y para quienes observan desde dentro y fuera del país, el conocimiento se convierte en la herramienta más valiosa de esta nueva era. “La prosperidad venezolana no es una promesa futura: ya existe en su suelo. Venezuela tiene todo para volver a ser una potencia, si aprende a gestionar su riqueza”.
✍️ Daxy Oropeza | @daxyoropeza
📍 Gente de Hoy | Periodismo con propósito
Fuente: Investigación y clase en vivo de Gabriela Berrospi, fundadora de Latino Wall Street.
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