Ferrari se desmorona en segunda mitad de temporada

Ferrari comenzó la temporada de la Fórmula Uno a toda velocidad. Una década después de conquistar su último campeonato de la Fórmula Uno, parecía que la escudería italiana y su piloto Sebastian Vettel finalmente le darían la batalla a Lewis Hamilton y Mercedes.

Después ocurrió un choque en Singapur. Y un problema con una bujía en Japón.

Cuando se corrían las últimas vueltas del triunfo de Hamilton en el Gran Premio de Estados Unidos el fin de semana pasada, Vettel era de nuevo una mancha roja en el retrovisor. Y al terminar segundo en una carrera que tenía que ganar, Ferrari quedó marginado otra vez a un papel secundario, como espectador del monopolio de Mercedes en la segunda mitad de la campaña.

“No hay secreto, son más veloces que nosotros”, dijo Vettel. “El más rápido usualmente tiene mejores posibilidades de ganar… intentamos luchar. Al menos fue mejor que en otras carreras, en las que ni siquiera tuvimos la posibilidad”.

Vettel todavía tiene una posibilidad matemática de ganar el campeonato mundial, aunque para lograrlo, Hamilton tendría que sufrir un colapso monumental en las tres últimas carreras de la temporada, a partir del Gran Premio de México de este fin de semana. Hamilton ha sumado puntos en todas las carreras del año, y no se ha ausentado del podio desde el GP de Hungría el 30 de julio.

El británico conquistará su tercer campeonato mundial en los últimos cuatro años, y cuarto en general, si termina entre los cinco primeros. Vettel ganó cuatro títulos mundiales con Red Bull entre 2010-13.

Aunque Ferrari es la escudería más prestigiosa de la Fórmula Uno, no gana el campeonato mundial de pilotos desde 2007, ni el de constructores desde 2008. El título de constructores de esta temporada ya está en manos de Mercedes.

El director del equipo Ferrari, Maurizio Arrivabene, intenta mantener una perspectiva positiva.

“Vamos a seguir luchando hasta la última curva de la última carrera”, dijo.

Tras aumentar su potencia y beneficiarse de los cambios a los bólidos, Ferrari comenzó la temporada con la certeza de que podría competir en igualdad de condiciones con Mercedes. Vettel ganó dos de las tres primeras carreras del año, en Australia y Bahrein, y también conquistó el GP de Mónaco.

Vettel no volvió a ganar después de Hungría, y Hamilton se apoderó de la delantera en el campeonato mundial dos carreras después en Italia.

En Singapur, Vettel largó desde la pole y Hamilton quinto, simplemente con la idea de no quedar demasiado lejos. En cambio, Vettel chocó en la primera curva, de paso sacando de carrera a otros dos pilotos, y Hamilton aprovechó para apoderarse de la delantera y ganar la carrera.

El vehículo de Vettel sufrió problemas mecánicos en Malasia y Japón.

“Las cosas que sudieron en las tres últimas carrera en Asia realmente son una combinación de sucesos muy desafortunados”, dijo el presidente de Ferrari, Sergio Marchionne.

Fuente: 2001

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