Criterios de Dirección de Arte: Excelencia puesta en escena

Especial Gente de Hoy (Guillermo Tovar).- La dirección de arte es una actividad, profesión u oficio que idea la creación detallista y cuidadosa de los ambientes y escenarios en los que se desarrolla cualquier escena de una producción audiovisual, ya sea que usted la observe en películas, documentales o series de televisión.

En esta interesante y ardua tarea, se busca crear o replicar una realidad lo más creíble o fidedignamente posible, haciéndolo de forma tal que usted, el público espectador, quede seducido, ambientado o impactado por esa realidad artificiosa, especialmente creada para infundir una cierta impresión visual, que a su vez, vendrá enriquecida por múltiples factores incidentales y complementarios, marcados por el tiempo y el lugar, los sucesos, las épocas, las culturas, historias, fábulas, lenguajes, estilos, modas, usos, tecnologías y mucho más, que responden a la ambientación de la narración y puesta en escena de esa película que usted ha decidido ver.

Podemos decir además, que en la composición artística de estos diversos factores y elementos, resulta absolutamente necesario y recomendable saber distribuirlos, enfatizarlos, ralentizarlos o minimizarlos, con acertado equilibrio y ponderación, a fin de lograr la correlación perfecta entre la descripción y la narración que dan el sentido y el contexto correcto de la historia que la película cuenta, ya que cada uno de estos elementos significantes, tendrá un significado que definirá el ambiente escenificado y la representación de los personajes en el transcurso de la acción desarrollada.

Atendiendo lo anteriormente dicho, no podemos menos que expresar los rasgos geniales y de excelencia que debe exigir y exhibir la composición estética y artística de una producción visual, fruto de una excelsa dirección de arte que logra capturar y conectar con la esencia misma de la película.

Para este resultado de calidad y excelencia, el director de arte o quien dirige las actividades de esta función, necesariamente debe regirse por determinados criterios artísticos que deben ser coherentes y estar conjugados en torno a la idea creativa o historia original que se desarrolla en la narrativa o el guion, formando los atributos esenciales de la película o producción audiovisual. Mantener una coherencia de estos criterios, permiten a la dirección de arte evitar errores de discordancia, gazapos e imprecisiones en la continuidad de historia.

Entre los criterios que deben considerarse, unificarse y ser coherentes para construir una buena historia desde el punto de vista de la dirección de arte podemos destacar por ejemplo:

1. Criterios referentes a la época histórica y la cultura: En qué época es narrada y transcurre la historia. Esto establecerá gran cantidad de condiciones estéticas de culturas, vestuarios, usanzas, peinados, utilerías, decorados, locaciones, colores, tonalidades, fotografía, etc.

2. Criterios referentes al ambiente y los espacios: Cuál es, o cuáles son los ambientes y lugares de la historia. Se deben definir con mayor detalle las locaciones interiores y exteriores, naturales o creadas para generar el ambiente deseado, en concordancia con los criterios referentes de época y, con ambos referentes, determinar las condiciones estéticas mencionadas. Por ejemplo, no es lo mismo ambientar una escena en el Egipto antiguo, que hacerlo en la Toscana italiana o en las costas irlandesas. Entre todas, existen tremendas diferencias ambientales, climáticas, de tonalidad de colores de la tierra y los campos, las piedras, la luminosidad, etc.

3. Criterios referentes de los personajes, usos y costumbres: Quién es el, o la protagonista, quiénes son los personajes. Esto, junto con los criterios referentes de época, definirá al detalle las condiciones artísticas para los vestuarios, maquillajes, peinados, estilos, usanzas, tocados, utilería y decorados, combinados para lograr la caracterización de cada personaje.

4. Criterios referentes ideales: Son criterios especiales creados por al autor de la obra, y que son incluidos y descritos en la narrativa, por lo general fantástica. Quiere decir que no existen, sino por creación a partir de cierta metamorfosis de otros elementos existentes. Ejemplo de éstos casos ideales son los personajes creados de AVATAR (James Cameron, 2009), algunos de Harry Potter (JK. Rowling, 1997) o, El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001), por nombrar solo algunos.

Cuando unificamos y damos coherencia a los criterios referenciales usados en la dirección de arte, lo que pretendemos es dar un mayor valor expresivo al conjunto de todos los significantes reunidos para comunicar un significado global, logrando con esto, una comunicación visual creíble, directa o metafórica, pero coherente con la historia narrada por los personajes inmersos en ese ambiente creado especialmente para ellos.

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