5 mitos sobre las estrías que todas creemos

“Las mujeres delgadas no tienen estrías” o “es imposible prevenirlas” son algunos de los mitos sobre las estrías que todas creemos

Ninguna mujer está exenta de tener estrías en su cuerpo. Estas marcas a veces se atenúan, en ocasiones se hacen más visibles y muy de vez en cuando vienen a arruinarte la vida. Pero no son de temer, muchas las tenemos o las tendremos en algún momento y, a veces, no son un problema estético, sino marcas de guerra.

  • Las delgadas no tienen estrías: La estrías son causadas exactamente por lo que su nombre sugiere: estiramiento de la piel. Esto puede suceder durante la pubertad, el embarazo y como resultado de un aumento o pérdida de peso drástico. En conclusión, las mujeres delgadas no están exentas de subir de peso o bajarlo, mucho menos de la pubertad y el embarazo.
  • Bajar de peso hará que desaparezcan: De hecho, si la pérdida de peso es drástica, en lugar de desaparecerlas, podrían salirte más. El punto es no bajar más de 1 kilo a la semana para permitirle a tu cuerpo un buen proceso de adaptación.
  • Es imposible prevenirlas: Aunque es cierto que tu genética juega un rol muy importante en la aparición de estrías, sí hay formas de prevenirlas a través de una hidratación correcta de la piel. Mantenerla humectada te asegurará máxima elasticidad. Puedes aplicarte cremas que contengan colágenos y elastina, entre otros compuestos.
  • Solo las mujeres tienen estrías: Para nada. Aunque las mujeres son más propensas a tener estrías por los cambios mencionados anteriormente; los hombres, especialmente aquellos que tienden a tener fluctuaciones en su peso, también pueden tenerlas. Y claro, entre mujeres las estrías son todo tema, pero a pocos hombres les importan ese tipo de marcas.
  • Las estrías se desvanecen solas: Aunque sí pueden desvanecerse eventualmente, un tratamiento podría ayudarte. Por ejemplo, los productos con vitamina A y E mejoran la elasticidad y promueven el crecimiento de nuevo colágeno, el cual mejora la textura y tono de la piel.

Fuente: Eme de Mujer

Sé el primero en comentar

Deja un comentario