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El secreto de una piel bonitaEs un error pensar que si no te has maquillado, no necesitas limpiar tu rostro. A lo largo del día, todo tipo de agentes externos ensucian la piel: contaminación, humo del tabaco y de los coches, polvo, partículas irritantes, incluso, si no sales de casa. Por otra parte, sobre la superficie de la piel se deposita una fina capa de sebo y células muertas, que es necesario retirar a diario para evitar la aparición de impurezas y puntos negros.
Lo ideal es limpiar la piel dos veces al día, por la mañana y por la noche, y una o dos veces por semana (según tu tipo de piel), realizar una exfoliación o una limpieza más profunda. Elegir el producto adecuado es muy importante para cuidar la piel, y no siempre resulta sencillo. Además del casi infinito abanico de marcas, de la variedad de texturas y presentaciones, es fundamental elegir un limpiador que se ajuste a las necesidades de nuestra piel. Para saber si estás usando el producto adecuado haz la prueba: limpia tu rostro de la forma habitual, y espera diez minutos sin aplicar ningún producto, para que se reequilibre el pH. Si una vez que han pasado (o antes de que se cumplan) no sientes tu piel confortable, la notas muy seca o tirante, cambia a un producto más suave.
Lavarte la cara sólo con agua no es suficiente: es necesario un agente capaz de arrastrar las impurezas y retirarlas con el aclarado. Leche, gel, espuma, aceite, elige tu producto favorito.
Las cejas como protagonistas Las cejas tienen un papel primordial en el rostro: unas cejas bien diseñadas no sólo quedan bonitas y armonizan el conjunto del óvalo facial, sino que además tienen un efecto lifting, agrandan el ojo y hacen la mirada más profunda. En cambio, unas cejas demasiado largas, mal depiladas o muy rectas pueden estropear un rostro, hacer la mirada triste o cansada, o dar una imagen desaliñada.
Ya sea depurando su forma natural, a través de la depilación y el maquillaje, o recurriendo a un diseño profesional, unas cejas perfectas te hacen el look. De hecho, de cara a primavera-verano la tendencia con más tirón en maquillaje es en los ojos, con un papel muy especial para las cejas.
Y... ¿cómo es la ceja perfecta? La respuesta es simple: aquella que realza los rasgos, ilumina el rostro y agranda la mirada. Según la teoría, las pautas son sencillas: - Longitud: la dicta la marca la línea imaginaria que une la aleta de la nariz con el extremo exterior del ojo. Esta parte tiene fácil solución: maquillaje, si son demasiado cortas, y depilación, si se alargan en exceso. - Ángulo: la parte más alta debe coincidir con el extremo del iris. Pero ten cuidado, un ángulo demasiado pronunciado puede darte un gesto perpetuo de enfado o interrogación.
- Grosor: el que resulte armonioso con el rostro, pero olvídate de las cejas efecto dibujadas, están totalmente out.
- Color: siempre, un tono más oscuro que el de tu pelo, para dar profundidad a la mirada.
Hasta las cejas más rebeldes se ven de otra manera si están bien peinadas. Las maquilles o no, acostúmbrate a cepillarlas cada día con un peine específico para cejas y pestañas. Para terminar, puedes aplicar un fijador de tu mismo tono de cabello o incoloro. Así evitarás que se rebelen, y conseguirás que se mantengan perfectas durante todo el día (o la noche).
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