El Arte de Emigrar

Por: Ramón Castellanos Oropeza
ramoncastellanos2014@gmail.com

Especial (Santiago de Chile).- La verdad es que emigrar es un proceso complejo, con muchos cambios y nuevas responsabilidades, llegar a un país con tu maleta llena de sueños, por muy hermoso que suene, no te convierte en alguien especial, eres “un extranjero más” alguien que deberá ganarse cada uno de sus ascensos en “la escala social” con honestidad, habilidad, trabajo duro y perseverancia.

Una de las cargas más pesadas llega al tocar suelo extranjero, dejas de ser quien eras y te conviertes en tu nacionalidad, esto significa que todo, absolutamente todo lo que hagas, bueno o malo, afectará a tus compatriotas, desde la opinión pública, hasta los titulares en la prensa, portales de noticia y más medios de comunicación, pueden decir “Venezolano es detenido por robo” o por el contrario “Venezolano triunfa en el exterior”.

Es tu responsabilidad como emigrante, dejar en alto el nombre de tu país, que la mayoría tanto dice amar, existen muchas cosas que puedes hacer para lograr esto, lo primero, es entender y aceptar que por mucho que ames tu tierra, está muy lejos de ser perfecta, al menos en tu realidad, ya que te viste forzado a salir de ella, deja en casa esa expresión que engloba esa desagradable filosofía de vida de querer siempre obtener una ventaja de una situación, perjudicando a los demás, de querer siempre recorrer la línea de mínima resistencia y mayor comodidad, la tan conocida “Viveza criolla”.

La adaptación es vital para el éxito, no se puede triunfar en ningún lugar del mundo si no conoces y respetas sus normas, reglas, su cultura y la manera de hablar entre las más importantes. Es completamente normal que llegues a un país y no te guste como hablan las personas, la comida que preparan, o simplemente no te gusten los nacionales, todos somos diferentes y no tiene nada de malo, pero lo que digas o hagas, como criticar, burlarte o minimizar arruina tu gentilicio.

Si el caso anterior es el tuyo, es mejor que agarres esa maleta llena de sueños y te vayas a un lugar que si te guste, con gente que te agrade y donde no reacciones negativamente a todo lo que te rodea, si en cambio, estas contento y te va bien en el lugar que escogiste para vivir, sé agradecido y demuéstrale al mundo lo que vale un venezolano.

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