MUD deberá “echarle un carro” para mover gente en primarias

Desde que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció que se realizarán elecciones primarias para determinar a los candidatos definitivos en 20 estados de cara a los comicios por las gobernaciones, mucho se ha especulado con respecto a la conveniencia de las mismas y a la participación que podrían sumar.

Una encuesta realizada por el Diario 2001, en su cuenta oficial de Twitter, arrojó que el 53% de los consultados tiene la intención de votar en este proceso, un 40% indicó no estar dispuesto a sufragar, y el 7% restante se encuentran indecisos.

El estudio, en el que solo existe una diferencia de 13% entre quienes tienen el propósito de ir a las primarias propuestas por la coalición opositora y quienes no, muestra al mismo tiempo la polaridad que existe entre quienes quieren sumarse a la vía electoral e ir a regionales y quienes no.

Todo parece indicar que la MUD se encuentra en una dura batalla contra la absteción en todos los escenarios electorales que están por venir y, según los entendidos en la materia, “deberá mover cielo y tierra para motivar la participación de los venezolanos en comicios”.

Laberinto electoral. En la opinión pública nacional existe un debate acerca de sí la decisión de los partidos de oposición de ir a un proceso electoral con el actual Poder Electoral es adecuada.

Una de las cuestiones fundamentales que inquietan a los criollos es el tema de la convivencia de los gobernadores con la ANC instalada y cuyo poderes son “supra constitucionales”.

Dentro de la dirigencia política que adversa a Maduro ya se han suscitado pronunciamientos a favor y en contra. Resalta el de María Corina Machado, líder del Partido Vente Venezuela, quien expresó que no respaldaba la decisión de ir a las regionales y que su partido se separaría de la MUD.

Otros dirigentes, como Henry Ramos Allup, Freddy Guevara y Julio Borges, han mostrado su total apoyo con medirse electoralmente. En el medio, está Henrique Capriles Radonski, gobernador de Miranda, cuya postura ante los venideras votaciones que se celebrarán en octubre es ambigua, y ha señalado que “desde el gobierno maneja la posibilidad de posponerlas”.

Garantías “en el limbo”. Las garantías electorales es uno de los temas que más preocupan a políticos de la oposición y a varios sectores de la sociedad civil, principalmente por las acusaciones de poca transparencia y parcialidad que se han hecho sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) y sus autoridades.

La instalación de la Asamblea Nacional Constituyente en la que participaron más de 8 millones de venezolanos, según los resultados del CNE, estuvo signada por multiples señalamientos de “fraude electoral”.

Diversos sectores nacionales e internacionales desconocieron la constituyente por considerar que la participación electoral anunciada “era una ficción”. Las sospechas de “fraude electoral” se acentuaron cuando el martes 1 de agosto Antonio Mugica, presidente de Smartmatic, empresa que provee del sistema de votación al CNE denunció desde Londres que entre los resultados electorales dados por la máxima autoridad del ente electoral, Tibisay Lucena, y las estimaciones de su compañía, existe una diferencia de al menos un millón de votos.

Fuente: 2001

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