ANC no sacará a Venezuela de la crisis

El presidente Nicolás Maduro ha implentado diversas políticas públicas fallidas durante su gestión de gobierno, las cuales han agudizado los problemas del país

Bajo la idea de darle “más poder al pueblo”, el presidente Nicolás Maduro utilizó el argumento de que la salida a todos los problemas del país se resolverían al convocar una asamblea nacional constituyente (ANC), para así, dejar de lado a la “mejor Constitución del mundo”, creada por el fallecido presidente, Hugo Chávez.

Lo planteado por Maduro está lejos de solucionar la crisis que atraviesa Venezuela en materia política, económica y social.

A pesar de contar con una Carta Magna que sería conocida por “Nuestros nietos, bisnietos y futuras generaciones”, el actual gobierno decidió convocar y realizar el proceso electoral para la elaboración de una nueva Constitución, la cual tiene como objetivos principales: crear un nuevo modelo económico que se desprenda de la renta petrolera y la constitucionalización de misiones sociales y los consejos comunales para enfrentar la crisis económica, política y social que viven los venezolanos.

Sin embargo, muchos se preguntan como la asamblea nacional constituyente solucionará los alarmantes índices de inseguridad que posicionan al país como uno de los más peligrosos del mundo, pese a que cuenta con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana a la cual se le ha invertido durante los últimos 17 años 5.6 millardos de dólares en armamento y equipos militares, según cifras del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz.

El Observatorio Venezolano de Violencia calculó que en el año 2016 hubo 28.479 “muertes violentas”; es decir, una tasa de 91,8 homicidios por cada 100.000 habitantes. Mientras que el Ministerio Público reconoció que el 2016 cerró con un total de 21.752 homicidios, es decir, una tasa de 70,1 homicidios por cada 100.000 habitantes.

De esta forma las medidas en materia de seguridad tomadas por el presidente Nicolás Maduro; como la instauración de los Operativos de Liberación del Pueblo en su fase I y II, al igual que la realización del Plan Zamora no ha desplazado a Venezuela del puesto número dos de los países más peligrosos del mundo, según un estudio hecho por la Organización de Naciones Unidas, avalado por la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz.

Por su parte, el tema de la escasez de los alimentos es un fenómeno que ha afectado a la economía y los hogares venezolanos los últimos cinco años.

Según resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) 72,7% de la población perdió hasta 8,7 kilogramos de peso en 2016 mientras que las personas en situación de pobreza extrema bajaron 9 kilos, siendo esta la videncia más palpable la crisis alimentaria que se vive en el país.

El caso de desnutrición en los niños menores de cinco años de edad para el cierre de 2017 se preveé que entre 350.000 y 380.000 niños sufrirán desnutrición aguda grave, de acuerdo con una investigación dirigida por Susana Raffali, nutricionista de la Universidad Central de Venezuela.

Bajo la idea de darle “más poder al pueblo”, el presidente Nicolás Maduro utilizó el argumento de que la salida a todos los problemas del país se resolverían al convocar una asamblea nacional constituyente (ANC), para así, dejar de lado a la “mejor Constitución del mundo”, creada por el fallecido presidente, Hugo Chávez.

Lo planteado por Maduro está lejos de solucionar la crisis que atraviesa Venezuela en materia política, económica y social.

A pesar de contar con una Carta Magna que sería conocida por “Nuestros nietos, bisnietos y futuras generaciones”, el actual gobierno decidió convocar y realizar el proceso electoral para la elaboración de una nueva Constitución, la cual tiene como objetivos principales: crear un nuevo modelo económico que se desprenda de la renta petrolera y la constitucionalización de misiones sociales y los consejos comunales para enfrentar la crisis económica, política y social que viven los venezolanos.

Sin embargo, muchos se preguntan como la asamblea nacional constituyente solucionará los alarmantes índices de inseguridad que posicionan al país como uno de los más peligrosos del mundo, pese a que cuenta con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana a la cual se le ha invertido durante los últimos 17 años 5.6 millardos de dólares en armamento y equipos militares, según cifras del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz.

El Observatorio Venezolano de Violencia calculó que en el año 2016 hubo 28.479 “muertes violentas”; es decir, una tasa de 91,8 homicidios por cada 100.000 habitantes. Mientras que el Ministerio Público reconoció que el 2016 cerró con un total de 21.752 homicidios, es decir, una tasa de 70,1 homicidios por cada 100.000 habitantes.

De esta forma las medidas en materia de seguridad tomadas por el presidente Nicolás Maduro; como la instauración de los Operativos de Liberación del Pueblo en su fase I y II, al igual que la realización del Plan Zamora no ha desplazado a Venezuela del puesto número dos de los países más peligrosos del mundo, según un estudio hecho por la Organización de Naciones Unidas, avalado por la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz.

Por su parte, el tema de la escasez de los alimentos es un fenómeno que ha afectado a la economía y los hogares venezolanos los últimos cinco años.

Según resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) 72,7% de la población perdió hasta 8,7 kilogramos de peso en 2016 mientras que las personas en situación de pobreza extrema bajaron 9 kilos, siendo esta la videncia más palpable la crisis alimentaria que se vive en el país.

El caso de desnutrición en los niños menores de cinco años de edad para el cierre de 2017 se preveé que entre 350.000 y 380.000 niños sufrirán desnutrición aguda grave, de acuerdo con una investigación dirigida por Susana Raffali, nutricionista de la Universidad Central de Venezuela.

Fuente: El Nacional

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