Código Policial | Jugando con candela

Esta semana arrojaron una granada en horas de la madrugada contra una sede de la Guardia Nacional en la autopista Caracas-La Guaira

Algunos diputados de la MUD, entre ellos José Manuel Olivares, Requesens y Delsa Solórzano, dijeron, de la boca para afuera, rechazar los actos vandálico-terroristas que se produjeron el sábado en la autopista Francisco Fajardo, a la altura de La Carlota, en Caracas. Pero el rechazo fue más show que otra cosa. Fue una especie de rechazo-rueda de prensa. Algo así como “lo voy a rechazar públicamente, pero mi interés es exactamente lo contrario”. La idea era que quedara constancia pública. Tratar de “convencer” a la turba enardecida que ellos mismos invitaron para allá de que no hicieran tal o cual cosa suena como gracioso, ridículo. Es como si tuvieras a una manada de perros hambrientos y los colocaras frente a varios trozos de carne y les dijeras: “no se les vaya a ocurrir comerse la carne”. Ellos sabían de sobra que nadie les haría caso. En el fondo sabían lo que iba a ocurrir y estaban conscientes de que no podrían impedirlo. Era obvio que buscaban algo, quizás una masacre. Que los militares que custodian la sede militar dispararan contra la turba y no mataran a un solo joven, como ocurrió a finales de la semana, sino que los muertos fueran varios. No sé si sabían los diputados que a esa hora ya la conspiración estaba develada, que ya se sabía lo de las tres fases, lo del centro que intentaría sabotear la plataforma informática del CNE y que ya incluso habían producido varias detenciones de los responsables de tales hechos. Y si lo sabían, se hicieron los paisas e intentaron forzar la barra, para ver qué ocurría. Total, los muertos que habría no eran parientes de ninguno de los tres, así como de ninguno de sus compañeros de la MUD. Por cierto que me llamó profundamente la atención que en la concentración participó un cura que, incluso, bendijo los implementos guarimberos de los participantes. ¡Fin de mundo!

*** Esta semana arrojaron una granada en horas de la madrugada contra una sede de la Guardia Nacional en la autopista Caracas-La Guaira y según fuentes de inteligencia están investigando a la misma célula terrorista que operaba desde los “verdes”, en El Paraíso, que por cierto tuvieron que salir de allí en volandilla porque varios de ellos estaban identificados.

Requerimiento. Familiares del ex agente del Cicpc Héctor Castro, quien fue localizado asesinado en El Valle el pasado 3 de junio junto con el Coronel retirado Celso Tortolero Correa, cuyo caso fue reseñado en la Crónica Negra del pasado 11 de junio, me enviaron un escrito donde manifiestan su preocupación por el total hermetismo que ha rodeado el caso. No les han dicho absolutamente nada sobre lo que pasó, cómo pasó, por qué paso, quiénes fueron los responsables de tan atroz crimen. “Solo nos dijeron que fue hampa común para robarlos y al ver que eran funcionarios los mataron. Tenemos mucho dolor, mucho vacío, preguntas, dudas…”.

Fuente: Últimas Noticias

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