UCV no vence la sombra del hampa

Las casas de estudios se supone que deberían ser lugares en la que los jóvenes y los universitarios en general deberían sentirse seguros, sin embargo los campus no son respetados por el hampa.

La Universidad Central de Venezuela es una de las que más ha destacado por inconvenientes en materia de inseguridad, han sido reiteradas las veces en que personas “han entrado a los terrenos de la institución para cometer actos delictivos”, no solo contra los estudiantes, sino también “perjudicando a trabajadores y vulnerando las instalaciones”.

Desde hace algún tiempo se hacen recomendaciones a los estudiantes para que asistan a clases o eventos en grupos, sobre todo cuando se trata de asistencia nocturna o durante los fines de semana.

Hechos. El robo a mano armada más reciente denunciado en la casa de estudio se dio el pasado 4 de abril cuando el presidente del centro de estudiantes de la escuela de Antropología, Renluis Núñez, resultó herido de bala por dos individuos que ingresaron al recinto en moto.

Además, este 8 de mayo la Escuela de Geografía informó a través de la red social en Twitter que la “Oficina de Servicio Comunitario fue robada”.

Solución. Posterior al ataque de Nuñes, el Consejo Universitario debatió el tema, volviendo a insistir en la necesidad de gestionar portones previstos en el proyecto original del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, opción que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) “debido a un amparo introducido por la Defensoría del Pueblo” se niega a permitir por el libre acceso de lo que es considerado un espacio público.

Crisis generalizada. Rafaela Requesens, presidenta de la Federación de Centros Universitarios, indica que el tema de la inseguridad en la casa de estudios va enmarcado en la situación país ya que esta se ve reflejada en las universidades.

“No podemos pedir que nuestra universidad sea segura cuándo el resto del país no lo es”, consideró agregando que a pesar de que cuentan con un cuerpo de seguridad interno pero que por ser una casa de estudio pública y allí se encuentra el Clínico Universitario, es difícil controlar el acceso.

Indicó que tienen varias propuestas, pero que es difícil llegar a un método de control que no vulnere el derecho a entrar al centro de salud.

Indicó que la UCV es un lugar vulnerable debido a que se conoce que la policía no entra y que los guardias de seguridad por sus caracteristicas de vigilancia no tienen armas ni ninguna forma defensiva de frenar eventos delictivos.

Por otra parte, Víctor Márquez presidnete de la Asociación de profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), también destacó que se trata de un problema nacional y de que la seguridad no tiene acción de defensa.

Considera que parte de la solución sería la organización interna del estudiantado y de los trabajadores: “Trataría de como se perciba en cada facultad, en algunos casos hacer especie de patrullas. En otros se implicaría el cierre de algunas puertas y volver al tema de control de motorizados”, consideró Márquez agregando que también podía requerir presupuesto para la implementación de cámaras, radios, entre otros.

Fuente: 2001

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