Los perros de la guerra comen tres veces al día

El aporte constante de divisas a la política armamentista del Gobierno venezolano “se ha justificado” ante el país, bajo el supuesto acecho reiterado a la revolución del Siglo XXI, por parte de conspiradores nacionales e internacionales.

Como fórmula para “blindar” al país del ataque, la Fuerza Armada han recibido enormes aportes que a los ojos de la oposición al régimen no son prioritarios, ni necesarios.

Pero, el Ejecutivo insiste en la presencia de un enemigo, invisible para muchos, que debe ser rebasado a través de convenios de adquisición y modernización de equipos .

En comparación al 2015, este año la inversión en el área militar se incrementó en un 232%. Es decir, pasó de 33 millardos de bolívares, a 85,3 millardos en solo un año, esto según el presupuesto de la nación, el último presentado ante la Asamblea Nacional.

El creciente gasto en el sector lo convirtió en el segundo país latinoamericano con más importaciones de armas, detrás de México, de acuerdo al más reciente informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).

Moscú se aprovecha

Con las distancias marcadas por el presidente Hugo Chávez con Washington y la decisión del Pentágono de bloquear la entrega de armas y repuestos a los militares venezolanos, Rusia consiguió colarse en la brecha abierta en 2005.

De esa fecha son los pedidos de helicópteros MI-17V5, MI-35V2, MI-26T2, el primero de ellos alcanzó relevancia mediática en los últimos meses, tras su desaparición en la selva amazónica con trece personas.

Poco después, Venezuela y Rusia formalizaron la creación de una fábrica de fusiles de asalto Kalashnikov AK-103, únicos el Latinoamérica, y dos en la producción de las municiones calibre 7,62×39 mm, que estarían operando en 2009.

Hoy, a ocho años de las firmas entre el Gobierno y la estatal rusa Rosoboronexport, las maquinarias y herramientas para la fábrica están en Venezuela, pero las plantas que comenzaron a construirse en las instalaciones de la C.A. Venezolana de Industrias Militares (Cavim), en Maracay, no han cumplido con los objetivos planteados.

En la larga espera, una averiguación de la Fiscalía rusa puso en descubierto un desvío del dinero del financiamiento por parte del exsenador y dueño de la compañía contratista, Serguéi Popelniujov.

Mientras el empresario y político ha sido condenado a 7 años de prisión por el robo de 17 millones de dólares, aunque alega su inocencia, en Venezuela no hay ninguna investigación abierta.

¿Dónde están las armas? El informe del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pone en tela de juicio la actuación de la institución castrense en la defensa de las fronteras.

Citando a su vez al informe de la Estrategia de Control de Narcóticos de 2016 del Departamento de Estado de los Estados Unidos, se indica que Venezuela “es una de las rutas de tráfico preferidas para las drogas ilegales, predominantemente la cocaína, de Suramérica a la región del Caribe, Centroamérica, Estados Unidos, África Occidental y Europa, debido a la porosidad de su frontera occidental con Colombia, al deficiente sistema judicial y a la esporádica cooperación internacional”.

En la página 38 de su informe presentado nuevamente este martes 14, Almagro subraya que el narcotráfico “llega a los niveles más altos del Gobierno venezolano, así como al círculo familiar del Presidente de la República”.

Militares en todo

Los gastos militares no solo se miden con las adquisiciones de equipos, asesoría y servicios de mantenimiento. La persistencia del Gobierno para consolidar la llamada “unión cívico militar” se puso a prueba en enero de este año, con las llamadas maniobras conjuntas “Zamora 200”.

El Ejército de Acción Integral Antiimperialista desarrolló su plan estratégico para responder a posibles eventos adversos o intervención extranjera que ponga en riesgo la seguridad del país. La invasión imaginaria se cortó “exitosamente” como se certificó en el alto mando militar.

Esos gastos y otros, desde la participación de las Fanb en la distribución de alimentos, supervisión de colas en supermercados y más recientemente, el control de panaderías, no suelen exhibirse en la opinión pública, porque forman parte del secreto militar.

Detrás de Cavim

Según la Memoria y Cuenta del Ministerio del Poder Popular para la Defensa, correspondiente al año 2015, la Compañía Anónima de Indus- trias Militares (Cavim), ha mostrado un ascenso importante representado por una facturación de 3.925.493.924,76 bolívares generando, según las estimaciones del Despacho de Defensa hasta el 31 de diciembre de 2015, una ganancia neta de 130.445.165,30 bolívares

Guerra interna perdida

El gasto militar no ha contribuido a paliar ni siquiera la guerra interna que se libra contra la inseguridad, la delincuencia o el crimen organizado, surtido en muchos casos con elementos más sofisticados.

Según el informe del Observatorio Venezolano de Violencia del año 2016, 28.479 muertes violentas se registraron en el país el año pasado. Con una tasa de 91,8 muertes violentas por cada cien mil habitantes, Venezuela se ubica en el segundo lugar de los países con mayor violencia letal en el mundo.

El mismo informe señala que las policías y los cuerpos de seguridad del Estado han padecido un gran deterioro durante el año pasado. Los policías continúan siendo víctimas de los delincuentes y la violencia, y se han convertido incluso en un objetos de delito.

En cuanto a la actuación de la institución militar y su respuesta hacia quienes cometen delitos, el informe reseña que ésta se ha vuelto más violenta.

Para el año 2016 se estima que al menos 80% de los casos de resistencia a la autoridad concluyeron en muertes.

Fuente: 2001

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